Los diseños más lindos y que mejor se adapta a todo momento es la manicure francesa. Sin embargo, para lograr el efecto deseado hay que tener algo de paciencia (aunque realmente el proceso es muy entretenido) y practicar lo más que podamos para hacernos unas expertas manicuristas.
1.- El consiste en limar las uñas incluso hasta las cutículas para que queden parejas y sin rastro de piel muerta. Luego aplicamos un poco de crema en las manos y esperamos a que se absorba para que no resbalemos los dedos al momento de usar el pincel.
2.- Deja pasar unos minutos y pasamos un esmalte color carne (mientras más se parezca al tono natural, mejor) sobre la uña, dejando un tiempo prudencial para que se seque y evitando que los restos de pintura se aglomeren en el pincel.
3.- Una vez que ha secado, pasamos una ligera capa de esmalte blanco encima de la franja superior de las uñas una por una y cuando estén bien secas volvemos a pasar otra capa de esmalte rosado en la parte inferior, evitando traspasar el borde blanco para no tener que hacerlo de nuevo.
Cuando tengamos más práctica podemos reemplazar el blanco por colores más vivos y añadirle figurasbrillo y elegancia muy atractivos. (como flores o corazones) al cuerpo de la uña para que sea más vistoso. Pero mientras tanto, este diseño les dará un

